132 años restaurando vidas

Allí en el significativo Santuario de la Virgen de Montiel (Benaguacil– Valencia. España), un once de mayo de 1885 un hombre visionario cargado de un gran espíritu transformador dio origen a la Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas y se las encomendó a la Sagrada Familia de Nazaret.

Desde aquella época no han cesado en ayudar a transformar vidas y a construir proyectos de vida cristianos y humanos de las poblaciones más vulnerables y desamparadas de la sociedad que se han diseminado en más de 29 países donde hacen presencia.

La Congregación sigue creciendo y abriéndose camino, intentando responder a los signos de los tiempos, hoy ven más allá para hacer cada día más grande a la Familia Amigoniana, viven en comunidad fraterna, minoridad, pobreza y penitencia, según los ideales de San Francisco de Asís. En ellas la contemplación y la acción apostólica son elementos esenciales que forman una unidad.