Cierre del Año Jubilar Amigoniano

Después de un año lleno de actividades y significativos actos con diferentes públicos a nivel planetario hoy cerramos el año Jubilar del padre Luis Amigó el cual cumple 24 años de haber sido nombrado por San Juan Pablo II como Venerable y que la iglesia lo reconociera como  “Gigante de la santidad, modelo y prototipo de religioso, sacerdote, fundador y obispo”.

Los Amignianos nos sentimos llamados a ser testigos del amor de Cristo entre los marginados, los excluidos, aquellas personas que tienen carencias afectivas, familiares, sociales, y con alteraciones de conducta y perturbaciones de personalidad. Entre aquellos niños y jóvenes que por mil y una razones han tropezado en la vida o no han encontrado su camino.

Que este año en el que hemos podido profundizar en la vida y obra del fundador nos haya servido para renovar nuestro espíritu para que estemos más atentos del llamado de las ovejas perdidas y devolverles su dignidad de hijos de Dios.

Así pues el Amigoniano está llamado a crecer en el amor, desarrollando particularmente las actitudes de sencillez y de humildad, de compasión y de misericordia, de alegría y de esperanza, y de entrega y generosidad, que distinguen la vida de quién conoce a las ovejas, camina delante de ellas, busca a las que se pierden, comparte sus alegrías y penas, y está dispuesto a dar la vida por todas. Gracias por haber participado de este Año Jubilar y te invitamos a ir más allá.