Formación de agentes constructores de paz

Teniendo en cuenta el propósito de las instituciones amigonianas, se expondrá cómo el Instituto Técnico San Rafael de la ciudad de Manizales aporta a la sociedad en posconflicto mediante la formación de agentes constructores de paz desde un enfoque del desarrollo humano.

Los autores Pérez-Luco, Alarcón y Zambrano (2004); Veres Ferrer (2006); Vallejo Mejía (2007); Zamudio-Sánchez, Soriano-Montero e Ibarra-Contreras (2012); y Telleria (2014) coinciden en sus apreciaciones sobre el desarrollo humano como un proceso que busca expandir tanto las capacidades, como las oportunidades humanas, ampliando las expectativas de las personas de tener una vida digna y ponerla al servicio de la sociedad en general.

La anterior definición concuerda con lo dicho por autores como: Dubois (2002); Marcuello Servós (2005); Gaviria Ríos (2008); Mulsow (2008); Calderón García (2009); Ovalle Gómez (2013); y Sánchez-Vidal (2017), para quienes el desarrollo humano busca el crecimiento de las capacidades personales y colectivas de un ser humano, las mismas que según los autores se han de aplicar en la sociedad de manera: productiva, equitativa y participativa, para lograr que las personas disfruten de las libertades socioculturales, económicas y políticas de una sociedad.

Durante la investigación se halló que los procesos administrativos del Instituto Técnico San Rafael de la ciudad de Manizales sumados a sus condiciones, ambientes y valores como la ética, la moral, la espiritualidad, la tolerancia y sobre todo la misericordia, principios fundamentados en el carisma amigoniano, logran altos grados de desarrollo humano en sus empleados y docentes, consiguiendo niveles de satisfacción que los motiven a practicar y ejercer adecuadamente su profesión y desplegar sus competencias para facilitar la relación correcta con los estudiantes. Comportamiento, actitud y relación que puede servir como estrategia pedagógica para crear y fortalecer los procesos de formación ciudadanía y la construcción de una cultura para la paz en los estudiantes. En otras palabras, el Instituto Técnico San Rafael, fundamentado en la tradición y filosofía amigoniana, logra propiciar en sus empleados una vida digna, de modo que ellos consiguen sentirse satisfechos con sus profesiones poniendo sus competencias al servicio de la sociedad, haciéndola más productiva, equitativa y participativa.