Gracia recibida

El coronavirus era: “como un panal de avispas pegadas en su garganta”

Esto es lo que dice Luz Dary una Amigoniana de 32 años de Colombia que compara el coronavirus a tener un panal de avispas pegadas en su garganta, los problemas respiratorios y la angustia de morir fueron su mayor temor.

Luz Dary se desempeña  como médica y el 23 de marzo la diagnosticaron positivo para coronavirus, los dolores en los huesos, la dificultad de respirar eran síntomas que ya habían tenido que tratar pero que ahora era ella la que los sentía, dice Luz Dary después de pasar once días “aislada del mundo” en uno de los cuartos destinados para pacientes contagiados con el covid-19 de su ciudad.

No puedo hablar de esta experiencia sin llorar y sin recordar las infinitas oras de oración profunda y de pedir la intercesión del padre Luis Amigó en mi confinamiento, lo único que pude ingresar fue una estampita del padre Luis con el septenario.

Ahora que ya me han realizado nuevamente los exámenes y me han dicho que he superado esta prueba no me queda más que dar infinitas gracias a Dios, al personal médico y de enfermeras que me salvaron la vida y de modo especial al padre Luis Amigó porque siempre sentí su presencia en la lucha contra este enemigo invisible.