Mes de espiritualidad Hermanas Terciarias Capuchinas

Como una estrategia de la Congregación de Hermanas Terciarias Capuchinas para afianzar el conocimiento congregacional carismático y misional se ha venido desarrollando este programa en el cual se afrontan retos, se comparten experiencia y se planea el futuro.

Tuvo lugar entre el 1 al 31 de julio 2018, en la Casa Santuario de Ntra. Sra. de Montiel – Benaguacil-España, el Mes de Espiritualidad, dentro de la Formación Permanente de la Congregación de Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, en el que han participado 17 hermanas, acompañadas por Hna. Mª Luisa García Casamián, Vicaria general y Hna. Mª Anabelle Céspedes Morales, 3ª Consejera general, responsables en el Gobierno general de la Formación permanente e inicial respectivamente. Las hermanas procedían este año de 7 países, trabajando actualmente en 9 de cuatro continentes: España, Colombia, Brasil, Korea del Sur, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, R.D. Congo, Tanzania, Ecuador, Cuba, Italia.

El tema global de este Mes de Espiritualidad ha sido: “Aprendiendo a acogernos y amarnos como don de Dios” que da comienzo a la tercera fase del Proyecto congregacional “Crecimiento y Transformación”. El objetivo de este tiempo de formación permanente es: Resignificar la vida de las hermanas en sus dimensiones humana, espiritual, carismática, fraterna y apostólica, para mantener una respuesta fiel y actualizada a la constante llamada del Señor y vivir como mujeres consagradas, integradas y unificadas.

Para cumplir el objetivo, entre los núcleos contemplados en el Mes de Espiritualidad, se han desarrollado temas bíblicos, de conocimiento personal, franciscanos, carismáticos y amigonianos, sin olvidar la interculturalidad, con un tiempo igualmente de Ejercicios Espirituales y contando con el privilegio de realizar las rutas por los diversos lugares fundacionales de la geografía valenciana: Massamagrell, Godella, Valencia, Altura, Segorbe… momento ciertamente importante, especialmente para quienes se acercan por primera vez a ellos. La acogida de hermanas y hermanos de las distintas comunidades visitadas fue muy fraterna, cercana y cariñosa.