Tránsito del padre Luis Amigó

Con actividades en diferentes zonas de la geografía nacional la Familia Amigoniana en Colombia ha recordado el tránsito del padre Luis Amigó a la Casa del Señor, en Antioquia se han congregado en la Casa Fray Luis de las Hermanas Terciarias Capuchinas en el barrio Belén alrededor de 90 personas que durante toda la noche realizaron varias actividades con las cuales se recordó la vida y la obra del Gigante de la Santidad.

Tuvo especial significación la actividad denominada Pascua del padre Luis Amigó en la cual se fueron narrando los momentos previos al deceso acompañado por las Hermanas y los Religiosos allí en el Seminario de Godella en Valencia y ver cómo ni la muerte pudo borrar aquella sonrisa que era característica en el padre Luis.

Luis Amigó y Ferrer nació el 17 de octubre de 1854 en Masamagrell (Valencia), donde su padre trabajaba como secretario del ayuntamiento. Su nombre de pila, en realidad, era Jose María, pero al hacerse fraile lo cambió –como era la costumbre entonces- por el de Luis.

Su infancia y juventud pasan en Valencia donde empieza sus estudios hacia el sacerdocio en el Seminario Conciliar de la ciudad. Siendo todavía casi un niño, comenzó a dar tempranas muestras de esa sensibilidad para percibir y atender los problemas de los demás. Acompañado de otros amigos -adolescentes también como él- empezó a dedicar parte de su tiempo libre y de ocio a los marginados de su entorno. Iba por los hospitales visitando a los enfermos y atendiéndoles en sus necesidades. Frecuentaba las barracas, alquerías y demás casas aisladas de la huerta valenciana, acompañando a sus habitantes, y en particular a los niños y jóvenes. Y, sobre todo, se acercaba a las cárceles para consolar e instruir a los presos allí recluidos.

Cuando contaba diecinueve años, tomó la decisión de hacerse fraile capuchino. Era el 12 de abril de 1874 cuando vistió el hábito franciscano en Bayona (Francia) con el nombre de Fray Luis de Masamagrell. Cinco años después, el 29 de marzo de 1879, y residiendo ya en Montehano (Cantabria), fue ordenado sacerdote, con tan sólo veinticuatro años.