Agradeciendo al Señor y a la Familia Amigoniana Fray Bartolomé Buigues

Paz y bien.

Quiero agradecerles hermanos/as todas las muestras de cariño ante mi nombramiento como obispo de Alajuela en Costa Rica. Ha sido un signo más de la comunión y la fraternidad que el Señor está realizando en nuestra Familia Amigoniana.

El Señor, que me encarga este servicio, me sostendrá para que pueda llevarlo a cabo según su voluntad. Eso me da paz al aceptar.

Lo hago como Amigoniano, porque esa es la identidad que tengo grabada en el corazón. Me siento ahora un Amigoniano, con este encargo especial de la Iglesia. No un obispo Amigoniano sino un Amigoniano obispo.

Estoy feliz de ver la alegría de nuestra Familia Amigoniana por este acontecimiento. Agradezco al P. General y al P. Provincial por las cartas que han escrito, con motivo de este acontecimiento.

Creo que ya saben que mi ordenación episcopal será, Dios mediante, el sábado 26 de mayo, víspera de la solemnidad de la Trinidad y celebración de San Felipe Neri, santo significativo para nosotros por cuanto se dedicó a los niños de la calle. Únanse a mí ese día a través de la oración.

Agradezcamos juntos al Señor, cuyos designios son insondables, pero siempre amorosos, el que siga pastoreando a su pueblo, en especial a las ovejas perdidas, a través de nosotros; y pidamos que fundamente, con su Fidelidad, la nuestra, según el Carisma Amigoniano al que nos ha llamado y la misión que nos encomienda.

Fr. Bartolomé Buigues T.C.