Influencia Amigoniana en la sociedad

Educación en valores: prácticas pedagógicas y su influencia en la sociedad

Temática desarrollada en el Tercer Congreso Internacional de Pedagogía Amigoniana

En el marco del posconflicto, Colombia vive un proceso de transformación política, social y cultural, en el que la educación juega un papel fundamental en pro de la construcción de paz, desde la formación de sujetos políticos con la capacidad de transformar la sociedad.

Por tal sentido, se expondrá cómo una educación en valores hace la diferencia en una verdadera transformación social. La investigación surgió de la necesidad de identificar, a partir de un estudio documental, diferentes concesiones de educación en valores y su influencia en la sociedad; y se desprende de un proyecto de investigación sobre los procesos de la Universidad Católica Luis Amigó y la Provincia San José para formar sujetos políticos en una cultura de paz desde el enfoque de desarrollo humano.

Objetivo

Exponer cómo la educación en valores hace la diferencia en una verdadera transformación social.

Conclusiones

Se debe pensar en una reforma educativa en la que la bondad, el respeto, la tolerancia, se conviertan en una forma de vida inherente al individuo. Una educación en valores hace la diferencia hacía una verdadera transformación social; el conocimiento teórico es importante, pero la justicia social se adquiere por medio de prácticas éticas en el aula de clase que involucren a los estudiantes para que asuman los valores como parte de sus vidas.

La escuela debe generar ambientes de aprendizaje que promuevan el desarrollo humano. Es por esta razón que Medrano-Domínguez (2016), asegura que: “educar para la paz y la convivencia es un objetivo propuesto por todos los sectores de la comunidad educativa, al aprender a resolver o transformar conflictos por vías pacíficas” (p. 12).

Autores como Soto Arango, Mora García, y Lima jardilino (2017) explican que el modelo crítico propone una triada entre docente, estudiante y conocimiento, que apunta a una pedagogía más humana en la que el otro es importante para el crecimiento individual.

De igual manera, la pedagogía social permite que el educando reflexione sobre la sociedad y sus necesidades (Petrus Rotger, 2004). A manera de conclusión, es desde el humanismo, desde una pedagogía crítica y social, apuntando a una educación en valores, que un docente puede desarrollar pensamiento crítico en el educando y generar conciencia para escuchar las necesidades de una sociedad y actuar con responsabilidad ética, por un objetivo de bienestar comunitario.