Memorable encuentro

Una inmensa alegría sentimos los asistentes a la Clausura del Año Jubilar Amigoniano a final del mes de junio que nos encontrábamos en la emblemática capilla de la Abadía San José en Godella donde muriera el padre Luis Amigó en el año 1934 cuando el padre José María Simón se pone en pie y nos señala a don Vicente Gregorio Vanacloig quien conoció al padre Luis Amigó en vida y que además en sus tiempos de seminarista interno le ayudaba al padre Luis en calidad de monaguillo con el envío de su correspondencia, recuerda que le decía “pega bien estos sobres que van muy lejos” Quizás a Argentina u otros países. Se puede mirar las cartas que envió al extranjero hacia 1932 al 34.

A sus 96 años cumplidos apenas el dos de julio recuerda vívidamente aquellos 1933 cuando a sus once años ingresa al seminario cuando el padre Mariano La Torre le enseñará a jugar ajedrez y que siempre le pusieron de monaguillo en los actos especiales, recuerda especialmente las visitas de Monseñor Luis Amigó en las cuales él le servía en sus eucaristías.

Uno de los recuerdos más significativos y sublimes para él fue cuando en el año 1934, en el momento en que Monseñor Lauzurica, Obispo Auxiliar de Valencia le diera la extremaunción al Obispo Luis Amigó el asistía de monaguillo portando la cruz, hecho que narra perfectamente de la siguiente manera “el padre Luis Amigó estaba impecablemente revestido de roquete y estola, habían cirios encendidos y numerosos religiosos y Hermanas de sus dos Congregaciones que había fundado encabezadas por el superior general, P. Ildefonso de Vall-Uxó, y la superiora general, sor Genoveva de Valencia y muchos otros personajes ilustres de la comarca valenciana, también recuerdo que llegaron familiares y amigos íntimos del padre.

Primeramente hizo con todo fervor y pleno conocimiento la profesión de fe y pidió de nuevo la absolución sacramental, y con lágrimas en los ojos y señales de gran emoción perdonó y pidió perdón a todos, a quienes bendijo al terminar el sentido acto”.

Otro acontecimiento que le toco vivir a sus 13 años de edad fue cuando los milicianos en el año 1936 asaltan el convento de Godella a él se lo llevan a su casa porque era muy joven aún. En el momento vive con su familia.