Luis Amigó

Milagro valenciano

La Santa Sede estudia la intercesión de fray Luis Amigó en la curación de un niño venezolano.

El camino a los altares de un religioso valenciano se acaba de reiniciar. La Santa Sede estudia un posible milagro atribuido al que fuera obispo fray Luis Amigó, nacido en 1854 en Massamagrell. Al fundador de las Terciarias y Terciarios Capuchinos -impulsores de la beatificación- se le atribuye su intercesión en la cura de un niño venezolano. 

El relato del posible milagro del hoy venerable fray Luis Amigó comienza con la historia de la vida de un niño de Venezuela que nació «con muchos problemas», pero que consiguió curarse «sin explicación médica alguna», relatan desde el Arzobispado de Valencia. «Tras invocar su familia la ayuda de Luis Amigó, hoy es un joven sano».

El estudio para dilucidar lo ocurrido que en estos casos redactan los expertos de la Santa Sede se ha ampliado. Ahora cuenta con más declaraciones juradas tomadas a testigos del presunto milagro. Todas ellas se han incorporado al informe o ‘positio’ que dirige el postulador de la causa, el sacerdote Florio Tesari. El documento añade también un nuevo informe pericial que aborda las primeras valoraciones médicas aportadas sobre esta curación del pequeño en 2002 y que, según el Arzobispado, concluían que la curación era científicamente inexplicable.

La apertura de la causa de canonización de fray Luis Amigó la decidió el papa San Juan Pablo II el 13 de junio de 1992, cuando declaró venerable a fray Luis Amigó. Ahora habrá que esperar nuevos pronunciamientos de la Santa Sede para conocer el recorrido que sigue la causa de este religioso valenciano que fue obispo de Solsona y también de Segorbe.

Se hace evidente el «interés que hay en el Vaticano, por parte de la Congregación de los Santos por impulsar esta causa, por lo que significa Luis Amigó como apóstol de jóvenes con problemas».