Modelo de educación en la pedagogía Amigoniana

El ser humano, contrario a los demás seres de la naturaleza que están sometidos a unas leyes determinadas e invariables, es un ser que se construye a sí mismo en un contexto de libertad y de autodeterminación.

El ser humano vive eligiendo y en esa elección se construye a sí mismo como un ser consciente y libre. Por eso, podemos afirmar que su esencia es la libertad. Humanidad es esencialmente libertad.

La educación tiene que respetarla pero, a la vez, dotar a la persona de todos los medios para ejercerla en un contexto de interacción social en la que la libertad se convierte en responsabilidad.

Libertad significa autonomía, ser sin depender y sin apegos, sin abandono del camino de la verdad y del bien en el mejor sentido amigoniano y evangélico. Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres, les comunicó Jesús a sus discípulos, mensaje que según el padre Vives, “pudiera traducirse muy bien por conoceréis el amor, maduraréis en él y él os hará experimentar la libertad”. (Vives, ibídem)