Oración por la sanidad Familia Amigoniana

«Dios nos ha enviado un santo, un religioso, un Gigante de la Santidad. Hagamos que los enfermos le busquen y lo sigan por todas partes. Literalmente que se peleen por él»

Comisión Causa de Beatificación padre Luis Amigó

Con el fin de estimular la generación de gracias y favores se ha creado ésta oración que pretende que los miembros de la Familia Amigoniana pidamos más la intercesión del padre Luis Amigó en la enfermedad en especial aquellos que padecen esclavitud por las adicciones de la droga.

DIOS, SEÑOR Y PADRE nuestro, nos creaste a tu imagen y semejanza; en las aguas del bautismo nacimos a la vida nueva y por la acción del Espíritu Santo en el corazón de tus fieles nos conduces para que seamos tus Hijos.

MIRA A LA FAMILIA AMIGONIANA, HIJOS DE FRAY LUÍS AMIGÓ, Gigante de la Santidad, Apóstol de la juventud desviada del Camino de la Verdad y del bien, reconocido por la Iglesia como Venerable; hombre que se fio de Dios, su vida es muestra fehaciente, como lo afirma San Pablo, que el hombre es justificado por la fe. Por su intercesión libera a estos hijos tuyos esclavizados por la adicción, dígnate restaurar la imagen y semejanza tuya, que el consumo de sustancias psicoactivas ha afectado y desdibujado en sus cuerpos, sus cerebros y sus  corazones.

PADRE CELESTIAL haz que tus hijos caídos en los grandes despeñaderos del consumo y la droga, se dejen encontrar y cargar en los hombros   del Buen Pastor que sale en su búsqueda para restaurarles su dignidad y llevarlos a su aprisco, de modo que no se pierda ninguno de estos PEQUEÑOS.

OH DIOS SALVADOR nuestro mira el corazón lleno de resentimientos, odios y amarguras; aleja todo pensamiento negativo, desmotivación, baja autoestima, ansiedad y soledad, para que acogiéndose a tu infinita misericordia obtengan el perdón de sus pecados y la sanación de las secuelas que les ha dejado el flagelo de las adicciones.

MADRE DOLOROSA, recibe en tu corazón amoroso a estos tus hijos,  y preséntalos allí, de pie junto a la Cruz de tu Hijo, donde entregó su vida para la salvación de todo el género humano. Amén. (a continuación se rezan los Dolores)