Quinto Encuentro Nacional de Familia Amigoniana Colombia

Bajo el lema “Una apuesta desde la  Mariología, el Carisma y el Amigonianismo Franciscano en el marco del Año Jubilar” nos hemos reunidos entre el 14 y 16 de octubre más de 190 asistentes venidos de Istmina Chocó, San Andrés, Villanueva, Fundación, Cartagena, Montería, Manizales, Bogotá, Antioquia, Valledupar, la Guajira, entre otros.  Fue una experiencia de vida, en donde nos unió el Carisma Amigoniano legado por el padre Luis Amigó.

 

En las diferentes regionales se vivió un clima de fraternidad compartiendo experiencias desde el texto del Evangelio (Jn. 2, 1-11) El primer milagro en la Boda de Caná. Lo que posibilitó procesos de integración y reflexión frente a circunstancias reales que nos llevaron al compromiso como Amigonianos siendo agentes transformadores en nuestras pequeñas comunidades, testimonio de vida y dando respuesta a la invitación de la Santísima Virgen María: Hagan todo lo que Él les diga, que no es más que vivir el evangelio de Jesús, así como el Papa Francisco el 7 de septiembre en la homilía del parque Simón Bolívar dijo: “También multitudes que viven en Bogotá y en Colombia pueden llegar a ser verdaderas comunidades vivas, justas y fraternas si escuchan y acogen la Palabra de Dios…”

Este encuentro fue motivado por tres grandes momentos:

  1. Fiesta Boda de Caná

Los Laicos Amigonianos hemos sido invitados también, uno por uno, a constituir un grupo especial en la Iglesia y el mundo, con una invitación concreta.  Cada uno se ha sentido “distinguido” entre muchos….Hemos respondido afirmativamente a esta invitación y poco a poco hemos ido conociendo, asimilando y comprendiendo la identidad personal como amigoniano y como grupo.  Hemos descubierto el valor del “compromiso amigoniano”, experimentamos la urgencia de vivir plenamente LA FORMA DE VIDA que nos caracteriza, sentimos la necesidad  de configurarnos  cada vez más como familia, LA FAMILIA AMIGONIANA, con unos indicadores propios bebidos del carisma legado por Luis Amigó: el amor, la oración, la misericordia, la paz, la justicia, el sacrificio, la fraternidad universal, la alegría, la entrega, la donación de la propia vida en bien de los demás, especialmente de los más necesitados, la fidelidad, el valor y respeto por la naturaleza ecológica, la fortaleza, la esperanza, la FE…

  1. No tienen vino

Podemos decir que la vida de la Familia Amigoniana es un continuar las “Bodas de Caná”… Vivimos la experiencia de los valores que hemos ido descubriendo a lo largo de nuestra pertenencia a ella, nos esforzamos por conocer y asimilar el carisma amigoniano donde la presencia de María es como una estrella vigilante y donde la espiritualidad franciscana nutre con sus características propias nuestro ser de seguidores de Jesús al estilo de Luis Amigó.  Sin embargo, como en las Bodas de Caná, nos encontramos a veces con que hemos perdido algo o se nos ha terminado la fuerza del impulso primero.  Es el momento de pasarnos la voz entre todos y mirar qué es precisamente lo que nos falta para que esta fiesta amigoniana no pierda su sabor, no se diluya en falsas conceptos o especulaciones, no se convierta en rutina o simplemente deje de atraer a los invitados y a quienes se está por invitar. Es necesario constatar qué vino se nos ha terminado, qué sabores se nos han perdido, qué gusto ha desaparecido del escenario de nuestro ser amigoniano y concluir humildemente: “NO TENEMOS VINO”.

  1. Hagan todo lo que él les diga

Hemos vivido momentos cumbre en nuestro Encuentro: hemos sido invitados, hemos participado, hemos reconocido los valores que nos identifican como Familia Amigoniana, hemos experimentado la inquietud que trae consigo la comprobación de que hemos perdido algo de nuestro ser, que nos hemos quedado siendo “agua” y no nos hemos convertido en “vino”. Estamos convencidos de que es necesario que nos inscribamos en la taquilla del cambio, de la conversión, de la regeneración.  Estamos llamados a difundir el buen sabor del carisma amigoniano desde la presencia activa y comprometida de María, desde la espiritualidad de Francisco y su ideal de ser como Cristo, desde el sueño de Luis Amigó de “volver a la oveja perdida al redil del Buen Pastor”, de alinear las otras que no son del rebaño bajo el único parámetro del amor y de hacer del hombre caído un ser totalmente restablecido.

En este encuentro fuimos invitados cada uno de los miembros de Familia Amigoniana  a renovar la   vida de la Iglesia y de todas  nuestras comunidades a través del encuentro vivo con Jesucristo, viviendo la Eucarístia desde el principio hasta el final como el gran banquete Eucarístico.

Nos comprometimos a:

  • Acrecentar el compromiso y sentido de pertenencia respondiendo a las exigencias del siglo XXI.
  • Comprometernos con cada una de las experiencias vocacionales y darlas a conocer por medio de una comunicación asertiva.
  • Crear nuevas comunidades en torno al Carisma Amigoniano.
  • Reactivar y promover el programa de voluntariado Social Amigoniano.

Los asistentes dimos un agradecimiento especial a Carlos Hernando Zapata Sepúlveda por su valioso aporte durante el periodo de siete años que se desempeñó  como presidente Nacional de Familia Amigoniana, siendo un hombre humano, servicial, con gran sentido de pertenencia al Carisma Amigoniano, un testimonio viviente de la misericordia y del amor de Dios a través de Fray Luis Amigó, igualmente le dimos la bienvenida a la Sra. Rosario Ramírez de Quezada, nueva presidenta Nacional de Laicos y Cooperadores, le auguramos éxitos en su nuevo cargo y le brindamos todo nuestro respaldo con los proyectos que tenga para que la familia Amigoniana continúe fortaleciendo lazos de fraternidad y solidaridad.

Destacamos la excelente labor realizada por la Regional de Antioquia la anfitriona del encuentro, hemos decidido que nuestra próxima reunión como Fmilia Amigoniana Colombia será para el año 2019 en la ciudad de Bogotá.

Que Fray Luis Amigó nos continúe animando en este caminar y seamos verdaderos Zagales del Buen Pastor.