Zagal del rebaño

Esta fue la invitación categórica que el padre Luis Amigó dejara en su Carta Testamento a todos los que de alguna manera nos identificamos con el legado de ir en pos de la oveja descarriada, para devolverla al aprisco del Buen Pastor. Al rededor del mundo se ha venido reflexionando en eventos académicos en este particular, con el fin de adentrarnos en las raíces identitarias del Carisma del Amor Misericordioso.

Con una tradición centenaria y cimentada siempre en la espiritualidad franciscana, la misericordia tiene un lugar destacado en nuestra identidad y manera de ser. Los amigonianos, fieles a su fundador, Luis Amigó, utilizaron este concepto bebido directamente de las fuentes franciscanas por el padre fundador.

Ahora en pleno siglo XXI la Familia Amigoniana está llamada a seguir la misión compartida que nos invita a ser protagonistas del cambio social, donde las comunidades más vulnerables y desamparadas están esperando a la orilla del camino una mano amiga que les socorra.

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